¿Cómo Reconocer el Amianto? Guía Completa para identificarlo
Antes del año 2001, momento en el que se prohibió el uso de amianto en la construcción, era bastante habitual encontrar este peligroso material en las paredes de las viviendas. Ahora, con el paso del tiempo, lo normal es querer deshacerse del perjudicial amianto, para lo que debemos saber si se encuentra en las paredes de nuestra vivienda.
Contamos con mucha información sobre el uso de amianto en España y sus efectos perjudiciales, pero no es habitual que nos digan cómo reconocerlo si lo vemos. Las fibras de amianto se consideran un problema de salud pública, ya que se trata de un material mezclado con el fibrocemento. Su uso se convirtió en común debido a que era un elemento barato y fácil de transformar.
¿Dónde podemos encontrar amianto?
El amianto comenzó a utilizarse en los años 60, época en la que su uso estaba notablemente extendido, pero también solía limitarse a ciertos espacios de las viviendas donde es más habitual encontrarlos.
- Techos y tejados: uno de los sitios más comunes para encontrar amianto son los techos y los tejados de uralita, ya que esta es un compuesto de cemento y amianto que se utilizó típicamente para la construcción de edificios por su resistencia.
- Aislamientos térmicos: el amianto también fue popular como material aislante en los edificios comerciales y residenciales que se construyeron antes de 2001. Si es el caso de tu vivienda, se encontraría en paredes, techos y suelos, que pueden liberar fibras si se deterioran.
- Suelos vinílicos antiguos: la composición de algunos suelos puede contener amianto, sobre todo si se fabricaron antes de que se crearan restricciones más estrictas con respecto a su uso en materiales de construcción.
- Tuberías de uralita: las tuberías que se usan para el suministro de agua pueden contener amianto, por lo que es importante comprobar que no haya presencia de este material en ellas, sobre todo si se encuentran en áreas de acceso frecuente o en mal estado.
- Bajantes de fibrocemento: las bajantes usadas en sistemas de drenaje de agua de lluvia que se fabricaran con fibrocemento también pueden contener amianto en su composición. Si es tu caso, es necesario que un profesional los inspeccione y los retire.
- Revestimientos ignífugos y pinturas: el amianto mejoraba la resistencia al fuego de los materiales en los que se encontraba, por lo que era habitual que fuera usado para proteger las estructuras de este agente. Sin embargo, el deterioro que se puede producir en estos materiales con el paso del tiempo provoca que liberen fibras de amianto.
- Conductos de ventilación: la composición de algunos conductos de ventilación puede contener amianto, sobre todo si se encuentran en edificios más antiguos. En el caso de que se encuentren en esta zona de tu edificio, deberás eliminarlos de manera segura.
- Materiales de fricción: los frenos o embragues de los ascensores y la maquinaria industrial se fabricaban con amianto, por lo que pueden generar cierta exposición al mismo durante su mantenimiento o reparación.
¿Cómo podemos reconocer el amianto?
Puedes reconocer al amianto mediante un reconocimiento visual a distancia, revisando el año de construcción, buscando las siglas NT en la uralita o consultando con vecinos entre otros métodos para poder saber si una uralita tiene amianto e identificarlo de forma eficaz como son:
- Revisa el año de construcción: El uso de amianto se prohibió en el año 2001, por lo que si tu casa o edificio fue construido antes de ese año, es bastante probable que cuente con algún elemento de amianto. Lo habitual es que sea amianto de color blanco, pero también puede que se marrón o azul.
- Busca las siglas NT en la uralita: tras prohibirse el amianto comenzaron a fabricarse placas de uralita conocidas como de Nueva Tecnología, de donde vienen las siglas NT que deben aparecer en el material que revises.
- Comprueba la documentación de instalación: podrás revisar la composición y la naturaleza de los materiales si lees la documentación de instalación del elemento concreto.
- Consulta a vecinos y antiguos propietarios: si se han realizado reparaciones o renovaciones, los vecinos y antiguos propietarios son los que mejor pueden darte la información necesaria.
- Reconocimiento visual: siempre manteniendo una distancia prudencial, puedes examinar las áreas en las que se encuentra el amianto. Las tejas onduladas son las más fáciles de reconocer.
- Utiliza un kit de prueba de amianto: algunas empresas ofrecen kits de prueba de amianto para uso doméstico, pero su peligrosidad hace que no sea especialmente recomendable su uso. Si te decides por ello, sigue las instrucciones del kit y envíalas al laboratorio correspondiente para que te den una respuesta.
Legislación a tener en cuenta en la identificación de amianto
En la actualidad, un particular solo puede identificar el amianto en una casa desde la distancia y a través de la vista, en ningún caso manipulándolo, rompiéndolo o levantándolo. Esto se debe a que liberar fibras de amianto puede representar un gran riesgo para la salud.
Por ello, cualquier análisis más detallado deberá realizarlo un profesional que pertenezca al Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA), que están capacitados para manejar el material de manera segura y bajo estrictos protocolos. En el caso de que creas reconocer amianto, deberás contactar con una empresa especializada.
Amianto: sus 3 tipos más comunes y cómo reconocerlos
Los 3 tipos de amianto más comunes no solo se diferencian por el nombre, sino que cuentan con características específicas que los diferencian entre sí.
- Crisolito: también conocido como amianto blanco, el crisolito representa cerca del 90% del total del amianto utilizado. Por tanto, es el más común y se encuentra en una amplia gama de productos, lo que facilita su reconocimiento.
- Amosita: sus fibras de color marrón o grisáceo le proporcionan su nombre más común de amianto marrón. Estas fibras también son más rectas y rígidas que las del crisolito, además de ser más comunes en materiales de aislante térmico y acústico, paneles de cemento o baldosas para suelos. Se trata de una variedad especialmente peligrosa, por lo que se encuentra prohibida en muchos países.
- Crocidolita: sus fibras finas y afiladas son de color azul oscuro, por lo que también se le conoce como amianto azul. Se trata de un material frágil y quebradizo que se utilizaba para tuberías, revestimientos de calderas, algunos cementos y productos de aislamiento. Se trata de una opción menos común, pero también la más peligrosa debido a la facilidad con la que se pueden inhalar sus fibras.
A pesar de que existen otros tipos de amianto menos comunes, estos pueden encontrarse en plásticos, pinturas o talcos y son más difíciles de identificar de manera visual. Lo habitual es que opciones como la tremolita, la actinolita y la antofilita deban ser reconocidas por profesionales.
Consejos de seguridad que debes seguir
En cualquier caso, la seguridad es lo principal en la búsqueda de amianto o asbestos en tu hogar. Por ello, lo más prudente sería buscar una empresa experta en la gestión de amianto. Estas cuentan con el Equipo de Protección Personal (EPI) y conocen las medidas a tomar ante cada situación. En ningún momento debes manipular materiales que puedan representar un riesgo para la salud.
Las multas en el caso de que un particular no autorizado manipule algún material relacionado con el amianto son considerables, ya que se trata de un material extremadamente peligroso. Si has estado en contacto con él, lávate las manos y la ropa minuciosamente para evitar males mayores.
En definitiva, si tienes dudas sobre si tu vivienda puede tener amianto en alguno de sus elementos internos, puedes contactar con nuestra empresa, ya que contamos con la homologación en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto y podemos ayudarte a reconocer si existe amianto en tu edificio o construcción.
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